Si bien es cierto que el Arpa Paraguaya a través de los tiempos fue parte protagonista de la música del país, mediante sus excelentes cultores y creadores tanto de obras como de transformaciones del instrumento original que derivaron en lo que es hoy, no es menos cierto que, en los tiempos actuales y mediante el trabajo tesonero de intérpretes y promotores culturales que permiten su lucimiento en escenarios cada vez más importantes, es éste el momento más destacado del Arpa.
El Festival Mundial del Arpa, que en este año se realizará en su cuarta edición, ofrece un escenario ya internacionalmente reconocido, permitiendo apreciar las diferentes modalidades que se utilizan en el mundo de este instrumento y exhibiendo un abanico exquisito de las diferentes técnicas interpretativas, entre las cuales, el Arpa Paraguaya surge destacada tanto por los músicos del mundo que visitan el país, como por el público que asiste al Festival, premiando con ovaciones cada interpretación.
Así, los logros obtenidos recientemente por las entidades que, unidas consiguieron presentar en la Catedral de Asunción un ensamble perfecto de nada menos que doscientas arpas pulsadas por estudiantes en su mayoría niños, dando comienzo a los festejos por el Bicentenario de la Independencia del Paraguay, como la impecable presentación en los festejos del Bicentenario argentino con cincuenta arpas, teniendo como escenario nada menos que el mítico obelisco de la Ciudad de Buenos Aires, reafirman el momento altísimo por el que está pasando el instrumento.
No queda, entonces, más que agradecer y alentar tanto a los intérpretes como a las entidades y promotores, a que continúen por la senda trazada en pos del lucimiento de este Emblema Nacional.
El Festival Mundial del Arpa, que en este año se realizará en su cuarta edición, ofrece un escenario ya internacionalmente reconocido, permitiendo apreciar las diferentes modalidades que se utilizan en el mundo de este instrumento y exhibiendo un abanico exquisito de las diferentes técnicas interpretativas, entre las cuales, el Arpa Paraguaya surge destacada tanto por los músicos del mundo que visitan el país, como por el público que asiste al Festival, premiando con ovaciones cada interpretación.
Así, los logros obtenidos recientemente por las entidades que, unidas consiguieron presentar en la Catedral de Asunción un ensamble perfecto de nada menos que doscientas arpas pulsadas por estudiantes en su mayoría niños, dando comienzo a los festejos por el Bicentenario de la Independencia del Paraguay, como la impecable presentación en los festejos del Bicentenario argentino con cincuenta arpas, teniendo como escenario nada menos que el mítico obelisco de la Ciudad de Buenos Aires, reafirman el momento altísimo por el que está pasando el instrumento.
No queda, entonces, más que agradecer y alentar tanto a los intérpretes como a las entidades y promotores, a que continúen por la senda trazada en pos del lucimiento de este Emblema Nacional.
